28 de noviembre de 2008

New Order - Sub-culture



A Carla la conocí un día que con el pretexto de ser voluntaria en una colecta de Domund salió junto con una amiga de su colegio en Jesus María y de micro en micro terminaron en mi colegio en el Callao. Después del fallido intento por hacerme colaborar intercambiamos palabras rápidamente pues yo tenía que ir a mi siguiente clase. Antes de irme le pregunté por dos datos específicos, su nombre y su número de teléfono. Luego me despedí mientras corría a mi salón repitiendo el número en mi cabeza para no olvidarlo.


Hablamos un par de veces por teléfono hasta que me animé a visitarla en su casa que quedaba en el mismo distrito de su colegio. Recuerdo muy bien esa primera visita, la zona donde ella vivía no me era extraña, los primos de mi madre vivían cerca y sus hijos estudiaban en el mismo colegio de Carla. Habían pasado varias semanas desde que nos vimos por primera vez y sentí cierto nerviosismo después ubicar su casa en un pasaje y tocar el timbre. Ella se veía totalmente diferente de como la vi en su uniforme escolar pero igual de atractiva. Una vez instalados en la sala de su casa y quebrado el hielo inicial me pude dar cuenta que su manera de vestir tenía un estilo definido, camisa blanca abotonada hasta el cuello, jeans negros y zapatos de cuero negro en punta con grandes hebillas. Además su peinado lucía un largo mechón de cabello que caía sobre su cara y con el cual ella jugaba incesantemente rizándolo con los dedos y manteniéndolo sobre su cara todo el tiempo. No necesité ver su colección de música para darme cuenta que género ella escuchaba.


Obviamente el tema de la música fue uno de los primeros en nuestras conversaciones. Después nuestras pláticas fueron cambiando de asunto mientras la música servía sólo de fondo y casetes de sus grupos favoritos iban desfilando por el minicomponente de su sala. Uno de los casetes que me mostró con más orgullo era el Substance de New Order que había salido no hace mucho y que alguien grabó para ella. Yo había escuchado Blue Monday y Bizarre Love Triangle que eran temas infaltables en aquellas de las pocas fiestas new wave a las que había asistido pero a raíz de mis siguientes visitas a la casa de Carla pude escuchar el álbum doble en su totalidad y éste se convirtió en el favorito de ambos.


Por su afición por la música, además de su atractivo físico, me empecé a interesar en Carla y al parecer el sentimiento era recíproco, sentí que ella disfrutaba de mi compañía cuando la iba a visitar, me di cuenta luego que si iba a intentar algo con ella tendría que ser fuera de su casa donde éramos siempre interrumpidos por sus padres o por su hermana mayor. Ella me invitó entonces a una fiesta que iba a tener lugar en el auditorio de su colegio, pensé que podría ser mi oportunidad. Quedamos en encontrarnos allí, cuando llegué a la entrada pude notar que no estaba vestido para la ocasión, todos los muchachos y muchachas vestían de la misma manera que Carla, nunca me imaginé que toda la gente de su colegio gustara del mismo estilo de música, cuando entré al auditorio me quedó todo claro, esta no sería una fiesta convencional y la música tampoco lo sería, el sonido de las baterías electrónicas retumbaban el lugar mientras decenas de muchachos bailaban frenéticamente en parejas, solos o en grupos.


Encontré a Carla y después de saludarnos nos pusimos a conversar, me presentó a su grupo de amigos y mientras los conocía alguien la sacó a bailar, la música era constantemente mezclada y no existían interrupciones, tenía que meterme a la pista de baile como sea así que saqué a bailar a una de sus amigas sin perder de vista a Carla. Soft Cell, Human League, B-Movie y hasta New Order sonaron mientras bailaba con la amiga y me lamentaba no estarlo haciendo con Carla ya que esos eran algunos de los grupos que escuchábamos juntos en su casa.

Sutilmente comencé a cambiar mi posición en la pista del auditorio jalando conmigo a mi pareja de baile hasta colocarme cerca a Carla, con un rápido movimiento en un cambio de canción logré deshacerme de mi pareja para terminar bailando con ella. Me tuve que esforzar para siquiera acercarme a la gracia de su baile, me vi obligado a aprender por imitación los pasos y movimientos propios de ese tipo de música. Ella parecía reconocer mi esfuerzo con una coqueta sonrisa, las primeras notas de Sub-culture empezaron a sonar sobre el final de otra canción en un empalme perfecto, Carla y yo identificamos la canción al momento reaccionando con un poco más de euforia al bailar y entonando la letra, me acerqué a ella hasta posar una de mis manos en su cintura y así la acerqué a mí aun más, la cortadora de luz intentaba redundantemente cortar nuestras miradas que no se querían separar, con la mano que tenía libre removí su mechón de cabello, lo enganché detrás de una de sus orejas para luego darle un corto beso en los labios, ella posó sus brazos alrededor de mi cuello y correspondió con un largo beso, la versión 12’’ de Sub-culture llegaba casi a su fin mientras yo deseaba que existiera una versión de más pulgadas o que el dj se mantuviera remezclándola por todo el resto de la noche para no separarme de ella.


El siguiente archivo de audio contiene todas las versiones de Sub-culture que encontré en mi disco duro, la versión original del álbum Low-life, la versión 12’’ del single incluída en el Substance, su lado B Dub-vulture, y el remix del Out of Order.


Chino.

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22 de noviembre de 2008

Iron Maiden - Powerslave




Héctor no se adaptó tan fácilmente al hecho de haber sido cambiado de sección. Durante los recreos salía siempre raudamente a encontrarse con los amigos de su anterior salón. Los primeros meses de Héctor en mi sección lo pintaron como un muchacho bastante tímido y callado. A nosotros nos llamaba mucho la atención su carácter introvertido y su extremo nerviosismo cuando alguna de mis compañeras le dirigía la palabra.


De gruesos y oscuros lentes, Héctor daba la impresión de ser un alumno aplicado, con el pasar de los bimestres nos dimos cuenta que a pesar de estudiar bastante y ser responsable con las tareas sus notas no eran de las mejores y hasta por ahí desaprobaba alguna materia de vez en cuando. De su anterior sección llegó para él cierta vez el apodo con el que lo conoceríamos hasta el día hoy, Choco. Apodo del que nunca me enteré la razón o significado pero todo el mundo lo comenzó a llamar así y a él parecía no molestarle.


Héctor trató de acoplarse a mi sección, las pocas veces que intentó incursionar en nuestro grupo terminó emprendiendo la retirada debido a las bromas y apodos de los que era víctima y empezó a juntarse con los más tranquilos y estudiosos. Su inseguridad a veces lo hacía tartamudear al hablar y esto era también motivo de burla por mis compañeros. Cierto tic nervioso lo hacía mover la muñeca con el puño cerrado de manera incontrolable y compulsiva para después hacer tronar los huesos de su cuello en una especie de secuencia que no podía detener. Esto fue notado por uno de mis compañeros quien de inmediato relacionó el movimiento de muñeca con un síntoma de excesiva práctica onanista por parte de Héctor, esto sumado a su extraño comportamiento hacia mis compañeras causó que su inicial apodo tuviera luego un agregado por un buen tiempo, Choco pajero.


Fue para aquella Vendimia del 86 que la imagen de Héctor cambiaría radicalmente. Sorprendidos inicialmente con su decisión de ir con nosotros a Ica pensamos luego que sería entretenido tener a quien agarrar de punto durante el viaje, pero Héctor ya no se dejaría maltratar tan fácilmente, con una actitud firme trataba de hacerse respetar un poco, y luego con una estrenada frescura se animaba hasta a vacilar a los mas pintados soltando una desconocida y sonora carcajada. La primera noche de alcohol lo terminó de integrar a nuestro grupo. Quizás el hecho de estar fuera del ambiente del colegio le daba un poco más de libertad para ser él mismo, además era más fácil hacer frente al cargamontón de unos cuantos y no de un grupo numeroso como en el salón.


Al regreso de aquel viaje la novedad era que Héctor se había “rebelado”, muchos de los que no fueron al viaje dudaban de las historias que les contábamos acerca del cambio de Héctor pero al final terminaron aceptando y reconociendo al renovado compañero.


Héctor nunca dio señas de estar interesado en la música, ni en oírla ni en bailarla, iba a las fiestas a tomar y conversar pero no recuerdo haberme enterado de su predilección hacia alguna banda o artista determinado hasta el día en que se apareció en el colegio con el vinilo de el Powerslave. Héctor había sido cautivado por el sonido de Iron Maiden y hablaba de la banda con inusitado entusiasmo. Esto lo acercó un poco más al grupo donde la mayoría estábamos metidos en la música, ahora opinaba cuando se discutía sobre algún disco o grupo hasta con cierta autoridad.


Siempre me quedó la duda acerca de si el sorpresivo gusto de Héctor por la música fue meramente una estrategia para lograr un acercamiento al grupo, si así fué entonces su estrategia funcionó porque para el final de nuestros años escolares Choco era ya un personaje querido de mi promoción. Nunca más lo escuché hablar de disco o banda alguna, por eso es muy fácil recordarlo cada vez que escucho el Powerslave.


Chino.


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14 de noviembre de 2008

U2 - Under A Blood Red Sky


Debido a los comentarios de mis amigos acerca de sus visitas a Megadiscos después de los entrenamientos en la academia de full contact, decidí que tendría que darme una vuelta por la tienda para comprobar todo lo que decían de ella.

Renzo me copió la dirección de una factura que la tienda le había entregado y me dio algunas indicaciones acerca de cómo llegar al lugar. Quedé con mi amigo Roberto, del barrio de mi abuela, en ir a Miraflores un día después del colegio. Según me dijo Roberto, después de ver la dirección, si caminábamos hasta la avenida La Paz podríamos tomar un sólo micro que nos llevaría hasta la avenida Pardo. Roberto estaba en lo correcto, el micro llegaba hasta Miraflores pero ignoraba que éste no pasaba tan seguido y la ruta la hacía a la más mínima velocidad. Nos tomó más de dos horas llegar a Miraflores desde el Callao.

Una vez en la avenida Pardo no fue difícil encontrar la tienda, al abrir la pesada puerta de vidrio fuimos recibidos por el alto volumen de la música que allí se escuchaba, las paredes a ambos lados de la tienda mostraban vinilos y polos con estampados de grupos de rock. Lo primero que noté fue que la mayoría de títulos eran de grupos que no se escuchaban mucho en la radio y por consiguiente que no habían sido editados en versión nacional, esto me dio muchas más opciones que cualquiera de las tradicionales cadenas de tiendas de discos que existían en la capital.

Revisamos uno por unos los discos con Roberto, éstos estaban forrados en plástico haciendo que las carátulas lucieran aún más brillantes de lo que eran normalmente los vinilos importados. Algunos conservaban todavía los stickers en los que anunciaban que tal o cual single estaba incluido en el disco. Nos acercamos al mostrador y pudimos ver casetes, videos en VHS y demás accesorios. Pregunté por los precios de los vinilos y comprobé lo elevados que podían ser en un mercado donde casi no existía la importación. Lo mismo ocurría con los precios de los polos, Roberto miraba ahora los artículos de la tienda como algo inalcanzable después de escuchar los precios, el dinero que yo había llevado tampoco alcanzaba para comprar mucho. La encargada de la tienda me comentó que también traían discos importados a pedido en caso de no encontrar el título que estaba buscando en la tienda.

Pedí más referencias acerca de cómo adquirir un disco a pedido, sólo tendría que dejar un adelanto y después de algunas semanas ellos traerían el disco. Se me ocurrió que sería la mejor opción para mí, dejando todo lo que tenía en el bolsillo como adelanto podría juntar el resto del precio del disco en las semanas que tardaba en llegar. La encargada me entregó un grueso catálogo con un sinnúmero de álbumes de donde escoger, después de ojear las primeras páginas decidí buscar a una banda o artista específico ya que hubiera sido muy difícil escoger entre tantas opciones. En un casete variado que alguien me prestó alguna vez estaban grabados los temas New year’s day y Sunday bloody Sunday en concierto, éstas eran las únicas canciones que había escuchado de U2 pero me gustaban bastante, al llegar casi al final del catálogo encontré la sección de discos de U2, el no tener ningún tipo de información previa de la discografía de la banda fue un problema a la hora de escoger el título. Afortunadamente la palabra live aparecía solamente una vez junto a uno de los varios títulos de U2, deduje que las canciones que había escuchado provenían de aquél disco y lo pedí. Semanas después, previa llamada para confirmar la llegada del pedido, recogí de Megadiscos el Under a blood red sky, mi disco favorito de los primeros álbumes de U2 los cuales llegué a hacer parte de mi colección y que convirtieron a U2 en una de mis bandas predilectas de los 80’s.

El siguiente archivo de audio contiene el álbum Under A Blood Red Sky, primer álbum en vivo de la banda irlandesa U2, grabado durante la gira de su disco War en 1983. Junto al disco se lanzó un video en concierto bajo el mismo nombre que fue grabado el 5 de Junio de 1983 durante la presentación de la banda en el Red Rocks Amphitheater. Extractos de este concierto tuvieron mucha rotación en MTV lo que ayudó a expandir el nombre de U2 en Norteamérica y el resto del mundo. La revista Rolling Stone incluye el concierto en Red Rocks como uno de los 50 momentos que cambiaron la historia del Rock.

Chino.

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6 de noviembre de 2008

The Smiths - Louder Than Bombs



Nunca disfruté mucho de hacer deportes, sin embargo mis padres me inscribían en cuanta academia deportiva que fuera de su interés durante mi niñez, para mis últimos años de secundaria la única actividad que realizaba era durante las horas de educación física. El resto de mi tiempo libre lo dedicaba a escuchar música entre otras cosas.

Quizás por eso rechacé la invitación de un grupo de compañeros de clases para inscribirme con ellos en una academia de full contact, deporte cuya práctica no era muy común en Lima pero que los programas deportivos de televisión de aquel entonces promovían pasando videos de peleas o especiales de los mejores exponentes del mundo. Esto influenció a mis amigos, uno de ellos averiguó el nombre de una academia de full contact y los demás se animaron a intentar someterse a los entrenamientos.

Renzo, Paulo y Edson fueron los primeros en inscribirse, con ellos tomaba la línea 13 de Enatru después del colegio, yo me bajaba en la casa de mi abuela y ellos seguían rumbo a Miraflores donde quedaba Zas!, la academia de full contact, cerca a la avenida Pardo según me contaron. Días después de los primeros entrenamientos mis amigos se quejaban de los estragos del arduo esfuerzo físico que significaban las clases que estaban tomando. Adoloridos y exhaustos los veía subir de nuevo a la 13 y me preguntaba cuánto tiempo más pasaría hasta que alguno renunciara a las aspiraciones de convertirse en un peleador de full contact.

A ellos se les sumó mi amigo Tomás, causando la sorpresa de más de uno considerando que Tomás era el muchacho con más sobrepeso y menor movilidad de todos nosotros. Las semanas transcurrían y mis amigos mostraban lo aprendido en la academia durante las clases de educación física, patadas voladoras y golpes de boxeo eran intercambiados entre ellos o en contra de los más débiles del grupo. Tomas, si bien es cierto no conseguía aún la agilidad ni la destreza de los demás peleadores adquirió mucha elasticidad, además siempre podía usar la gran fuerza que su tamaño y peso le daban.

En una de esas clases de educación física escuché a los peleadores comentar lo mucho que les gustaban The Smiths, intrigado me acerqué y les pregunté cómo así habían escuchado a The Smiths, Renzo me dijo que él tenía el Louder than bombs y que si quería me lo podía prestar, a la mañana siguiente se apareció en el colegio con el casete cuya carátula roja resaltaba bastante. Mientras lo revisaba me dí cuenta que era una edición importada, lo siguiente que me llamó la atención fue lo largo del tracklist, 24 temas que me hicieron suponer que se trataba de un álbum doble. Esta fue la primera vez que escuché a The Smiths y de inmediato fuí cautivado por su música . Al momento de devolver el casete le pregunté a Renzo si algún familiar se lo había traído del extranjero y me respondió negativamente, luego me habló de una tienda en la avenida Pardo que descubrió saliendo de entrenar de la academia de full contact y en donde vendían vinilos, casetes, polos y demás accesorios, todos importados. La tienda se llamaba Megadiscos.

Gracias al Louder than bombs me convertí en gran admirador de la banda de Manchester, algunas canciones de este álbum se bailaron durante nuestras ultimas fiestas escolares. Los demás álbumes de The Smiths fueron acompañando diferentes momentos de mi vida mientras los iba consiguiendo y escuchando.

El siguiente archivo de audio contiene el álbum doble Louder than bombs de The Smiths editado en 1987 para el mercado americano como una recopilación de singles y lados B por la casa discográfica que los representaba en Estados Unidos Sire Records obteniendo tal éxito en ventas que tuvo que ser también lanzado luego para el mercado inglés.

Chino.
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3 de noviembre de 2008

Links de descarga

Todos los enlaces para descarga de los posts del primer año de éste blog han sido retirados. A los interesados en que algún archivo de audio en especial sea resubido sírvanse dejar su petición como un comentario en éste post.

Gracias.

Chino Jarkor