
A Carla la conocí un día que con el pretexto de ser voluntaria en una colecta de Domund salió junto con una amiga de su colegio en Jesus María y de micro en micro terminaron en mi colegio en el Callao. Después del fallido intento por hacerme colaborar intercambiamos palabras rápidamente pues yo tenía que ir a mi siguiente clase. Antes de irme le pregunté por dos datos específicos, su nombre y su número de teléfono. Luego me despedí mientras corría a mi salón repitiendo el número en mi cabeza para no olvidarlo.
Hablamos un par de veces por teléfono hasta que me animé a visitarla en su casa que quedaba en el mismo distrito de su colegio. Recuerdo muy bien esa primera visita, la zona donde ella vivía no me era extraña, los primos de mi madre vivían cerca y sus hijos estudiaban en el mismo colegio de Carla. Habían pasado varias semanas desde que nos vimos por primera vez y sentí cierto nerviosismo después ubicar su casa en un pasaje y tocar el timbre. Ella se veía totalmente diferente de como la vi en su uniforme escolar pero igual de atractiva. Una vez instalados en la sala de su casa y quebrado el hielo inicial me pude dar cuenta que su manera de vestir tenía un estilo definido, camisa blanca abotonada hasta el cuello, jeans negros y zapatos de cuero negro en punta con grandes hebillas. Además su peinado lucía un largo mechón de cabello que caía sobre su cara y con el cual ella jugaba incesantemente rizándolo con los dedos y manteniéndolo sobre su cara todo el tiempo. No necesité ver su colección de música para darme cuenta que género ella escuchaba.
Obviamente el tema de la música fue uno de los primeros en nuestras conversaciones. Después nuestras pláticas fueron cambiando de asunto mientras la música servía sólo de fondo y casetes de sus grupos favoritos iban desfilando por el minicomponente de su sala. Uno de los casetes que me mostró con más orgullo era el Substance de New Order que había salido no hace mucho y que alguien grabó para ella. Yo había escuchado Blue Monday y Bizarre Love Triangle que eran temas infaltables en aquellas de las pocas fiestas new wave a las que había asistido pero a raíz de mis siguientes visitas a la casa de Carla pude escuchar el álbum doble en su totalidad y éste se convirtió en el favorito de ambos.
Por su afición por la música, además de su atractivo físico, me empecé a interesar en Carla y al parecer el sentimiento era recíproco, sentí que ella disfrutaba de mi compañía cuando la iba a visitar, me di cuenta luego que si iba a intentar algo con ella tendría que ser fuera de su casa donde éramos siempre interrumpidos por sus padres o por su hermana mayor. Ella me invitó entonces a una fiesta que iba a tener lugar en el auditorio de su colegio, pensé que podría ser mi oportunidad. Quedamos en encontrarnos allí, cuando llegué a la entrada pude notar que no estaba vestido para la ocasión, todos los muchachos y muchachas vestían de la misma manera que Carla, nunca me imaginé que toda la gente de su colegio gustara del mismo estilo de música, cuando entré al auditorio me quedó todo claro, esta no sería una fiesta convencional y la música tampoco lo sería, el sonido de las baterías electrónicas retumbaban el lugar mientras decenas de muchachos bailaban frenéticamente en parejas, solos o en grupos.
Encontré a Carla y después de saludarnos nos pusimos a conversar, me presentó a su grupo de amigos y mientras los conocía alguien la sacó a bailar, la música era constantemente mezclada y no existían interrupciones, tenía que meterme a la pista de baile como sea así que saqué a bailar a una de sus amigas sin perder de vista a Carla. Soft Cell, Human League, B-Movie y hasta New Order sonaron mientras bailaba con la amiga y me lamentaba no estarlo haciendo con Carla ya que esos eran algunos de los grupos que escuchábamos juntos en su casa.
Sutilmente comencé a cambiar mi posición en la pista del auditorio jalando conmigo a mi pareja de baile hasta colocarme cerca a Carla, con un rápido movimiento en un cambio de canción logré deshacerme de mi pareja para terminar bailando con ella. Me tuve que esforzar para siquiera acercarme a la gracia de su baile, me vi obligado a aprender por imitación los pasos y movimientos propios de ese tipo de música. Ella parecía reconocer mi esfuerzo con una coqueta sonrisa, las primeras notas de Sub-culture empezaron a sonar sobre el final de otra canción en un empalme perfecto, Carla y yo identificamos la canción al momento reaccionando con un poco más de euforia al bailar y entonando la letra, me acerqué a ella hasta posar una de mis manos en su cintura y así la acerqué a mí aun más, la cortadora de luz intentaba redundantemente cortar nuestras miradas que no se querían separar, con la mano que tenía libre removí su mechón de cabello, lo enganché detrás de una de sus orejas para luego darle un corto beso en los labios, ella posó sus brazos alrededor de mi cuello y correspondió con un largo beso, la versión 12’’ de Sub-culture llegaba casi a su fin mientras yo deseaba que existiera una versión de más pulgadas o que el dj se mantuviera remezclándola por todo el resto de la noche para no separarme de ella.
El siguiente archivo de audio contiene todas las versiones de Sub-culture que encontré en mi disco duro, la versión original del álbum Low-life, la versión 12’’ del single incluída en el Substance, su lado B Dub-vulture, y el remix del Out of Order.
Chino.
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