
Mi siguiente visita al barrio de mi amigo Coco fue para buscar a Tato. Estaba muy interesado en algunas grabaciones que dijo tener en aquella fiesta donde lo conocí a él y a Ricky. Tato vivía en frente de la comisaría de Maranga.
Nos pusimos a conversar en la puerta de su casa, comentamos un poco sobre la fiesta en la casa de Coco y sobre cómo terminaron algunos de mis compañeros de salón aquella noche. Después nos pusimos a conversar de música. Tato escuchaba de todo, desde lo más comercial que pasaba la radio hasta rock subte. Empezamos a nombrar lo que teníamos cada uno en nuestras colecciones hasta que el otro mostrara interés en algún título en particular.
Yo recordaba bien las grabaciones que Tato me había mencionado en la fiesta y de frente pregunté por ellas. Eran grabaciones en vivo de bandas de rock en español que habían tocado en Lima. Subió a su cuarto y de allí bajó con algunos casetes en la mano, algunos sólo tenían el nombre del grupo escritos en el casete mismo, no tenían tracklist ni información alguna sobre el concierto donde fueron grabados.
Saqué varios casetes en blanco de mi canguro y le pedí que me copiara todas las grabaciones piratas que tenía, entre ellas, Los Violadores en Acho, los Hombres G en el Nacional, Soda Stereo en el Amauta y Los Prisioneros en Acho. Le pregunté si las había grabado de la radio ya que cuando las emisoras pasaban estas grabaciones se aseguraban de hacer hablar al DJ en medio de alguna canción o de tocar alguna cuña para evitar que estas transmisiones sean grabadas. Tato me aseguró que ninguna de sus grabaciones fue tomada de alguna transmisión. Según él, tenía un buen contacto entre la gente que trabajaba poniendo el sonido en este tipo de conciertos y sus grabaciones eran todas de consola y no tenían interrupciones. Tato procedió a darme detalles de cada grabación como para entusiasmarme más, como cuando Pil-trafa recibió una descarga eléctrica al tocar una torre de luces en el escenario y tuvieron que parar de tocar para atenderlo, de qué tan mal sonaban los Hombres G en vivo, de qué tan bien sonaba Soda Stereo en vivo y del tremendo show que dieron Los Prisioneros en Acho, quienes también tuvieron que interrumpir su presentación cuando Jorge Gonzales fue alcanzado por un proyectil lanzado desde el público.
Ansioso esperé por días la llamada de Tato para avisarme que mis copias estaban listas. Cuando por fin tuve los casetes en mi poder me pasé casi todo un sábado escuchándolos uno tras otro. Tato tenía razón, los Hombres G sonaban muy mal en vivo, los solos de guitarra eran desastrosos, el drum roll de tarola al comienzo de Venecia parecía de principiante, lo único que sonaba bien era la voz de Summers. Al parecer esto no era problema para los asistentes a dicho concierto quienes gritaban a rabiar ante cada hit de la banda.
La grabación de Soda Stereo en el Amauta fue hecha durante la gira del álbum Signos donde la banda muestra un sonido más maduro y esto se refleja en la ejecución en vivo de los temas. El incidente que Tato me contó sobre Pil-trafa no quedó registrado en la grabación del concierto de Los Violadores, lo que sí quedó fue una inédita versión del tema Aburrido divertido que aparecería luego en el disco Mercado Indio.
De todos los casetes que me grabó Tato el que más me gustó fue el de Los Prisioneros, por la actitud cuasi-punk en los discursos de Gonzales, por la crítica ácida en las improvisaciones contra el mainstream, porque Los Prisioneros ofrecían mucho más en concierto que en sus discos de estudio en comparación con las bandas antes mencionadas. Aquí sí quedó grabado el incidente en el que Jorge Gonzales es alcanzado por un proyectil en medio de la canción ¿Por qué los ricos? Desafortunadamente la grabación se corta justo cuando Gonzales estaba por enfrentar al agresor. De todos los casetes que me grabó Tato el de Los Prisioneros es el único que pude recuperar en digital.
El siguiente archivo de audio contiene la presentación de Los Prisioneros en el coliseo de Acho el 19 de setiembre de 1987.
Chino.
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